Historias Enmarcadas

Hola! Bienvenido/a, cómo estás?

Somos Nadia y Sebastián, te contamos que acabas de adentrarte en un viaje virtual, en un relato y en una secuencia de obras que retratan, un poquito, algunas de las tantas historias de viajes y aventuras que vivimos juntos, y que hoy los revivimos en este formato multisensorial para compartirlo con vos.

Te adelanto que vamos a subir montañas, caminar extensas playas, perdernos en la selva y en vibrantes ciudades, vamos a conocer personas maravillosas, historias de historias, vamos a reír y a emocionarnos también.

Un lugar, un retrato y una anécdota.

PORTO SEGURO (Ciudad Histórica)

Bahía. BR

Estuvimos donde la historia comenzó, caminamos por el “Había una vez” de Brasil, tocamos con nuestras propias manos las paredes de esas construcciones antiguas, que en su interior albergan las historias de miles de vidas, almas, que fundaron este pueblo.

1535 fue el año en el que se fundó la primera ciudad creada por los Portugueses. Ésta porción de tierra a la que llamaron Nhoesembé, hoy es conocida como Porto Seguro y fue el punto de partida de la colonia, en estás lejanas tierras tropicales, donde eligieron asentarse y comenzar a expandirse.

Quién visita el centro histórico de Porto Seguro visita el centro histórico de Brasil. A pesar de que solo queden pocas construcciones, se puede ver, entender y hasta sentir como se fue dando todo, se ven los centros históricos de otras ciudades, reflejados en cada vivienda. Se ven los patrones típicos, podemos entender que era lo que realmente importaba en aquella época y que tan funcional eran sus planificaciones.

En “La ciudad alta” (como también le suelen llamar) nos perdimos entre sus callecitas y colores. Parece un lugar fuera de contexto, en altura, desde donde el mar se ve como un manto interminable y debajo la arena blanca manchada de verde por las copas de las palmeras.

En este museo a cielo abierto nos encontramos con la gastronomía típica Bahiana, el olor a aceite de Dendé (donde fritan el Acarajé, por ejemplo) invade todo el lugar, te lleva de una punta a la otra y te tienta con más de uno de los deliciosos platos típicos que podes encontrar.

Cerramos este recorrido con broche de oro…

El atardecer atrás del faro, donde se puede ver la playa de Porto, con un poco de la ciudad. Además de haber sido una excelente decisión recorrer el centro histórico en un horario próximo al atardecer y no sufrir los calores típicos de estas latitudes, este momento particular del día te ofrece la paleta de colores más hermosa que nunca habíamos visto.